Bélgica Mejía de Durán: Un ejemplo de superación continua, tras la jubilación

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    SANTO DOMINGO.- Como “lo más grande y hermoso” describe la profesora jubilada Bélgica Mejía de Durán los 45 años que dedicó al magisterio.

    Nativa de Moca, provincia Espaillat, cuenta que en su niñez se trasladó a Constanza, provincia La vega, donde en 1967 comenzó a ejercer el magisterio en la Escuela Padre Fantino; impartiendo gramática y urbanidad para los grados sexto y séptimo. Allí estuvo por siete años.

    En 1976 emigró a Santo Domingo, y en 1979 llegó a la Escuela Laboral de la Secretaría de Educación, María Trinidad Sánchez, como alumna de costura, decoración y manualidades donde se quedó como maestra. Allí permaneció por 36 años.

    “Los años me pasaron y no me di cuenta, lo mío era salvar hogares, porque cuando uno le enseña un oficio a la mujer, el hogar difícilmente se desintegra”, confiesa.

    Fue en esa escuela donde descubrió que, además de enseñar, la decoración era una de sus pasiones, y se licenció de Decoración de Interiores, en la Universidad de la Tercera Edad.

    Esa pasión la utiliza para ayudar a otras personas, además de que la aprovecha para su propia economía, ya que siempre se dedica a decorar su casa.

    “Lo que hacen las profesoras de esa escuela es enseñarles un oficio a esas madres que tuvieron pocas oportunidades, aprenden el oficio y trabajan desde sus casas, donde, además, tienen mayor control de sus hijos”, asegura.

    Precisamente, narra que solo laboraba una tanda para poder estar más presente en la crianza de sus cinco hijos, los cuales, dice orgullosa, son profesionales en diversas áreas. Aunque ama enseñar, su familia es su prioridad. 

    Mejía de Durán dice que sigue más activa que nunca, y hace apenas tres años se graduó de Habilitación Docente, y es que para ella ser maestra es la vocación más grande.

     “Si muero y vuelvo a nacer, quisiera volver a ser maestra, porque para mí es la tarea más grande y hermosa que podemos desarrollar, porque pude salvar muchos hogares. Difícilmente, una alumna que pasó por mis manos tenga como hijo un delincuente, porque además de aprender un oficio, les enseñaba cómo ser buena madre”, sostiene.   

    Y es que para Bélgica una madre es el principal motor para formar los hijos en valores, y tan consciente está de eso que sus dos últimos años en la educación pública, los dedicó a trabajar en el Ministerio de Educación, en el departamento de padres y madres. En esas funciones fue jubilada en 2017, mediante el Decreto 279-17.

     

    Su vida después de jubilada

    Además de madre, Bélgica tiene ocho nietos y tres biznietos, a los cuales dedica tiempo para consentirlos y mimarlos.

    Dice que se fue preparando para la etapa como jubilada, aunque nunca ha parado de trabajar y estudiar, porque la vida no termina con la jubilación, recalca.  “Ahí es que comienza la de nosotros, dimos demasiado, ahora nos toca a nosotros”, expresa. 

    Se levanta a las 4:30 de la mañana a caminar. Además, forma parte del grupo Locos Corredores, un club que organiza carreras entre sus agregados y socios que la mantiene muy activa.

    También pertenece a un grupo de oración en la Iglesia Divino Niño, y a un grupo de mujeres tejedoras, lo que para ella es una terapia.

    Imparte clases de costura y manualidades en el Club de Jubilados y Pensionados del Banco Central, donde tiene más de 10 años, y ahora tiene poco más de un año en la Cooperativa de la Policía Nacional dando clases a las policías y a las esposas de los agentes del orden.

    Dice que para ella la jubilación ha sido una bendición, aún trabaja, pero con horarios flexibles y maneja su tiempo para dedicárselo a ella. Tiene como pasatiempo viajar, tanto fuera como dentro del país.

    En febrero pasado recibió los fondos del Plan de Retiro Complementario, y afirma se siente satisfecha con el dinero que recibió. Dijo que usó parte de los recursos para remodelar su cocina, porque ama cocinar, depositó una parte en el banco, y con el resto se compró un pasaje para Florida, Estados Unidos, donde fue de vacaciones.

     

    Mensaje a los jubilados

    “Con la jubilación no se termina la vida, ahora es que se comienza, ya usted dio lo que tenía que dar y ahora puede dedicarse todo el tiempo a usted y hacer cosas que no podía hacer antes”, indica.

    “Antes la vida era como un robot, me levanto, me voy al trabajo, a la casa, ahora puedo hacer cosas para mí, dedicarme tiempo de calidad”. 

    Su hijo Frank Félix Durán Mejía dice que su madre es la principal motivación para él y sus hermanos. La define como una mujer maravillosa, una persona dulce y afable. Dice es una mujer completa en todos los sentidos.

     “Ella es ejemplo de vida, de que hay que trazarse metas, hay que estar activos, ella siempre ha dicho que el bienestar no entra a la casa, sino que hay que salir a buscarlo”, comenta su hijo.

     “La mejor madre, la mejor abuela, la abuela más apoyadora, la profesora más apegada a lo formativo que a lo educativo, a mami le gusta más acompañar a las personas, ella da clases y a las 12 de la noche las alumnas le llaman para preguntarle cosas y ella se sienta como si estuviera dando una clase a esa hora”, afirma.  

    “Es la mujer maravilla, siempre tiene tiempo para todos y sus responsabilidades profesionales. Se entrega, saca tiempo para el trabajo, tiempo para la familia, para sus amistades”, continúa diciendo.

     Aprovechó para agradecerle toda la enseñanza, valores y principios que les ha inculcado, dice que no tiene como agradecerle el esfuerzo que ha hecho por ellos.

    Su alumna Josefina, de las clases de costura y manualidades en el Club de Jubilados y Pensionados del Banco Central, la define como un gran ser humano.

    “Ella nos guía, es excelente, es una persona que tiene muchos conocimientos que comparte con nosotros”. La describe como una persona muy amable, muy dispuesta en ayudar en todo, y muy colaboradora.

    “Le doy las gracias por el tiempo que nos brinda y por todos sus aportes que no ha traído a nosotras”, expresó su alumna.

     

    Departamento de Comunicaciones

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