La iniciativa cobra relevancia ante la magnitud de los trastornos mentales a nivel mundial
SANTO DOMINGO. En ocasión de conmemorarse este 10 de octubre el Día Mundial de la Salud Mental, el Instituto Nacional de Bienestar Magisterial (INABIMA) ambientó un espacio psicoeducativo, reflexivo y de sensibilización dirigido a sus colaboradores, mediante un cine fórum institucional, en el que fue proyectada la película “Dos días, una noche”.
La conmemoración de esta fecha llega en un momento donde se registra más de mil millones de personas con afección de salud mental a nivel global, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El encuentro tuvo como propósito generar diálogo sobre la importancia del cuidado de la salud mental, promoviendo el reconocimiento de las emociones, el autocuidado, la empatía y la búsqueda oportuna de apoyo psicológico por medio del material fílmico.
La actividad contó con el respaldo de la actual gestión que encabeza, el maestro, Franco De Los Santos, la cual busca fortalecer su compromiso institucional y promover espacios de integración y recreación para los colaboradores.
La coordinación del cinefórum y reflexiones hechas tras la exhibición de la película que aborda aspectos relacionados con el bienestar emocional y la salud mental estuvieron regidas por el Programa de Apoyo Emocional de la División de Atención Psico-Afectiva, que guía Mayra Paulino.
Fue este quipo, quien aprovechó el lema del Día Mundial de la Salud Mental 2026, que reza, “Experiencias vividas escuchadas: voces reales, cambios reales” para que los colaboradores analicen de cerca el argumento de “Dos días, una noche”, y de esta manera mirar la enfermedad más allá del diagnóstico.
De acuerdo con Paulino este evento se realizó de manera simultánea con los colaboradores de INABIMA en Santiago, y forma parte, además, de las actividades que desarrolla la institución en el marco del Mes de la Lucha Contra el Cáncer.
Agradeció al director ejecutivo, Franco De Los Santos por el apoyo dado y a los que colaboraron para que el evento fuera una realidad, que procura según explicó, contribuir al bienestar integral de los colaboradores y fortalecer una cultura institucional de cuidado y prevención en salud mental.
Sobre la película
El drama “Dos días, una noche”, narra la historia de Sandra, una trabajadora y madre de familia que acaba de superar una crisis depresiva, que al intentar regresar a su empleo en una fábrica de paneles solares descubre que la empresa ha obligado a sus compañeros a elegir entre dos opciones, despedirla a ella o mantenerla a cambio de renunciar a una bonificación de 1,000 euros.
El jefe de Sandra acepta organizar una nueva votación secreta el lunes por la mañana, mientras Sandra solo tiene un fin de semana (dos días y una noche) para visitar uno por uno a sus 16 compañeros de trabajo y convencerlos de que sacrifiquen su dinero para que ella no pierda el empleo.
Acompañada y sostenida por su esposo, Sandra atraviesa un recorrido emocional muy duro donde se enfrenta al rechazo, la culpa, la empatía y la tensión de tener que pedirles a otras personas con dificultades económicas que elijan entre su propia economía y la solidaridad humana.
El filme «Dos días, una noche» tiene una duración de 1 hora y 35 minutos, es del año 2014, y está dirigida por los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne y protagonizada por Marion Cotillard.
La sinopsis de esta coproducción europea entre Bélgica, Francia e Italia agrega que el conflicto laboral se convierte en un proceso de recuperación emocional de Sandra, quien viene de atravesar una depresión y debe enfrentarse nuevamente al miedo, la inseguridad, la culpa y la sensación de no valer.
Sandra no solamente enfrenta la posibilidad de perder un empleo, enfrenta una profunda lucha interna contra la desesperanza, la inseguridad y la sensación de no tener valor.
Su recorrido muestra que una persona puede sentirse frágil y, al mismo tiempo, encontrar recursos para continuar. La recuperación no ocurre porque desaparezcan de inmediato el miedo, la tristeza o la incertidumbre, sino porque Sandra comienza nuevamente a tomar decisiones, pedir ayuda, afrontar situaciones difíciles y reconocerse como una persona con capacidad de elegir.
Paulino indicó que quizás uno de los mayores aprendizajes en la película es que, “nuestro valor como persona no puede depender exclusivamente de tu trabajo, de tu rendimiento o de la aprobación que puedas tener tú alrededor con los demás”, al finalizar el cinefórum.




